SISCU’S DIARY
De copas por el territorio: 3 bodegas catalanas para beberte el fin de semana
Del mar de piedra del Garraf al pie de Montserrat, vinos locales y escapadas al lado de Barcelona.
Que en esta casa nos gusta el buen comer no es ningún secreto, pero un gran plato sin una copa a la altura se queda a medias. Cataluña es una tierra bendecida por el vino, con denominaciones de origen brutales a menos de una hora de la ciudad y proyectos que combinan tradición, arquitectura y un respeto absoluto por la tierra. Este mes en Siscu’s Diary, he seleccionado tres bodegas locales que son una fantasía. Abrid bien la libreta, que vienen recomendaciones de las buenas.
Geología pura y alma bordelesa: Can Ràfols dels Caus
Hablar de Can Ràfols dels Caus (en la DO Penedès) es hablar de una de las bodegas más singulares y deslumbrantes de toda Europa. Utópicamente incrustada en la roca maciza del Garraf, la visión de Carlos Esteva transformó esta finca histórica en un templo subterráneo donde el hormigón, el cristal y la piedra kárstica conviven sin romper el paisaje.
En lo gastronómico, sus vinos son una maravilla mineral gracias a ese suelo calcáreo salpicado de fósiles marinos. Si queréis comprobarlo, su mítico blanco Gran Caus Blanc es una lección de frescura, salinidad y elegancia. Pero la verdadera sorpresa llega con sus tintos: aquí se atreven con un perfil de corte claramente bordolés adaptado al terruño catalán, utilizando variedades como la Cabernet Sauvignon, la Merlot o la Cabernet Franc para dar vida a tintos con estructura y una complejidad atlántica en pleno Mediterráneo. ¿Lo mejor? La visita a la bodega excavada en la cueva es una experiencia que hay que hacer al menos una vez en la vida.
La rareza más burbujeante: Avinyó Vinyaters y su Blanc de Noirs
En Avinyó Vinyaters (en Avinyonet del Penedès) la pasión por el espumoso se respira en cada rincón de su masía del siglo XVI. Aunque la familia Esteve elabora espumosos elaborados por método tradicional de una finura exquisita, hay una botella en su catálogo que es un auténtico tesoro para los buscadores de joyas enológicas: su Avinyó Blanc de Noirs. Elaborar un vino blanco a partir de uvas tintas es un arte complejo, y encontrar en Cataluña un cava Blanc de Noirs monovarietal elaborado al 100% con Pinot Noir no es fácil.
Este cava destaca por un precioso color dorado con reflejos rosáceos muy sutiles, una burbuja fina y delicada, y una complejidad en nariz que combina frutas rojas frescas con notas de bollería. Lo increíble de esta botella es que ofrece una elegancia y un nivel técnico dignos de una gran maison champagne, pero a un precio excepcionalmente asequible y terrenal. Una botella imprescindible para sorprender en cualquier cena.
La escapada redonda: Oller del Mas
Si lo que os pide el cuerpo es desconectar del ritmo de la ciudad sin hacer horas de coche, Oller del Mas es la respuesta definitiva. Ubicada en Manresa (DO Pla de Bages), a los pies de la imponente silueta de la montaña de Montserrat, esta finca de más de mil años de historia presidida por un castillo de origen medieval se ha redefinido como el resort sostenible definitivo.
Aquí el vino no solo se bebe, se vive. Cultivan viñedos ecológicos rescatando variedades autóctonas como la Picapoll o la Mandó, produciendo tintos y blancos profundos y de un carácter marcadamente expresivo. Pero el verdadero planazo de fin de semana es quedarse a dormir: cuentan con un hotelito con cabañas de madera integradas en el bosque, un espacio wellness, piscina y el restaurante Bages 964, donde la cocina de proximidad marida a la perfección con sus vinos de finca. Es el combo perfecto de patrimonio, buena mesa y descanso a menos de una hora de Barcelona.
Al final, el mundo del vino no va de ponerse exquisito ni de memorizar vocabulario raro, sino de encontrar las botellas y los lugares que te hacen disfrutar del momento. Ahora la pelota está en vuestro tejado: elegid copa, buscad buena compañía y a disfrutar de lo nuestro. ¡Salud y nos vemos en las bodegas!

