SISCU’S DIARY
Comer con la mirada en el horizonte: 5 restaurantes con vistazas en el Cap de Creus
De la brisa a pie de playa al abismo del faro, la ruta definitiva para saborear la Costa Brava más salvaje.
Pocos paisajes tienen la fuerza salvaje del Cap de Creus. Es ese rincón donde la tramuntana ha esculpido las rocas a su antojo y las casitas blancas miran de frente al Mediterráneo. Pero admirar este espectáculo con una copa de vino bien fría en la mano y una mesa llena de delicias locales lo eleva a otro nivel. En esta zona, el escenario es la mitad de la experiencia. Por eso, este mes en Siscu’s Diary os traigo cinco restaurantes imprescindibles que combinan una gastronomía brutal con vistas de las que quitan el aliento. ¡Apunta para tu próxima escapada!
A pie de arena y con alma mediterránea: Xiringuito La Sal – Cadaqués
Si buscas la definición exacta de comer rozando el mar con los pies casi en la arena, este es el sitio. Ubicado en la tranquila playa de Ses Oliveres, el Xiringuito La Sal es un oasis con una terraza de madera sobre las rocas que ofrece una panorámica despejada de la bahía.
Aquí mandan la frescura y el producto del día: su la oferta de pescado fresco traído de las barcas locales es un espectáculo. Pero lo que realmente marca la diferencia en su cocina es el dominio impecable que tienen de la técnica de la espina frita. Acompañan muchísimos de sus pescados aprovechando la propia espina del ejemplar, frita hasta quedar como un snack crujiente e intensísimo que es pura adicción.
Producto local y brisa del norte: L’Askata – El Port de la Selva
L’Askata cuenta con una ubicación verdaderamente increíble y privilegiada: se encuentra justo al final del muelle del puerto, justo donde empieza el rompeolas y la mirada se pierde de lleno en el mar abierto. Estar sentado en su terraza es sentir que estás literalmente suspendido sobre el agua con las montañas como telón de fondo.
A nivel culinario, destacan por una exigencia máxima con la calidad del producto: mariscos y pescados de una frescura indiscutible, donde cada plato trata el ingrediente con el máximo respeto sin enmascarar su sabor original.
En el confín del mundo: Restaurant del Cap de Creus
Ubicado literalmente al final del continente, junto al emblemático faro, el Restaurant Cap de Creus ostenta la ubicación más dramática e impresionante de la comarca. Encaramado a un acantilado de rocas oscuras azotado por el viento y rodeado por la inmensidad del mar, sus vistas panorámicas te dejan sin aliento. A su famosa oferta de cocina india e internacional (sus curris son de leyenda), pescados a la parrilla y arroces marineros, se le suma un plus que lo hace único: sus sesiones de música en directo. Disfrutar de un concierto en su terraza mientras el sol cae sobre los acantilados es una experiencia mediterránea inolvidable.
Tradición marinera e historia viva: Els Pescadors – Llançà
En la histórica Plaza de la Mare de Déu del Port, Els Pescadors es el reflejo de décadas de tradición dedicadas al marisco y al pescado de lonja. Ocupando una antigua casa de pescadores frente al puerto, este espacio es un auténtico templo del producto de máxima calidad.
Su cocina ha sabido evolucionar hacia la alta gastronomía marinera, con ejecuciones impecables que respetan al máximo el sabor original del mar en cada cocción. Aunque tiene un enfoque más gastronómico y un ticket algo más elevado, la calidad superlativa de su producto hace que cada euro merezca la pena.
Tradición auténtica y alma de pueblo: Bar Felip – La Selva de Mar
Para cerrar la ruta alejándonos del bullicio sin perder ni un ápice de encanto, la parada en el Bar Felip (en la acogedora plaza de La Selva de Mar) es pura magia. Este rincón histórico respira la esencia de bar de pueblo de toda la vida donde se come de maravilla. En la mesa mandan los platillos marineros caseros, el guisote tradicional, los pescados frescos bien tratados y unas tapas donde el producto habla por sí solo. Es la excusa perfecta para adentrarse unos minutos hacia el interior del parque natural y disfrutar de una comida auténtica con sabor a tradición.
Recorrer el Cap de Creus es siempre una buena idea, pero hacerlo buscando esa combinación perfecta entre buena mesa y vistas panorámicas es el verdadero lujo mediterráneo. Estos cinco locales demuestran que el paisaje sabe mucho mejor cuando se comparte alrededor de una buena mesa.

