La ruta definitiva: 5 ensaladillas rusas que debes probar en Barcelona

SISCU’S DIARY

De la barra clásica al toque gourmet, estas son las versiones que tienes que fichar para tu próximo tapeo.

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La ensaladilla rusa es el examen definitivo para cualquier bar: o se cocina de verdad, o se va a lo fácil. Aunque nació en Moscú en el siglo XIX, la adaptamos hasta convertirla en un clásico nacional indiscutible.

En Barcelona su preparación se ha convertido en un arte. Tras recorrer la ciudad, os traigo una ruta con cinco ensaladillas imprescindibles que tenéis que probar sí o sí. ¡Al lío!

Con todo el sabor del mar: Ensaladilla rusa de langostino de Casa Antonio

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En Casa Antonio (Eixample) apuestan por el producto de primera con una versión elegante y ligera. Su base de patata noble, chafada a mano con un mimo increíble, se deshace en la boca junto a una mayonesa artesanal muy suave. El verdadero toque maestro son los langostinos frescos cocidos en su punto justo que coronan el plato, aportando un sabor marino espectacular. Una propuesta equilibrada y sin excesos, ideal para disfrutar sin prisas junto a uno de sus cócteles de vino.

La locura del domingo: Ensaladilla rusa de pollo al ast de Tierra Brava

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En Tierra Brava (Mercat de Sant Antoni) se han coronado con una propuesta que rompe la rutina. Su ensaladilla utiliza como hilo conductor el jugo y la esencia del pollo al ast, logrando una combinación súper adictiva con un toque ahumado que evoca los domingos en familia. Para equilibrar el plato, el chef añade un acierto brillante: un punto cítrico en la mayonesa que aporta un frescor inesperado y corta la grasa del asado. Una auténtica genialidad gastronómica obligatoria para salir de lo de siempre.

El templo de la tradición sin tonterías: Ensaladilla rusa del Bar But

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En el Bar But rinden homenaje a la nostalgia y a la receta tradicional con un respeto absoluto, sin trufas ni ingredientes exóticos. Su ensaladilla de toda la vida destaca por una patata cortada a daditos con una textura melosa espectacular. Lleva todos los ingredientes originales en su justa proporción: huevo duro bien picadito, bonito de calidad y las indispensables aceitunas que aportan el toque salino. Todo se liga con una mayonesa casera impecable, suave y densa. Una propuesta honesta, generosa y de manual.

Cuchareo del bueno: Ensaladilla rusa del Bar Vint i Quatre

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En el Bar Vint i Quatre apuestan por la armonía perfecta a través de la sencillez y el cariño. Su ensaladilla destaca porque todo está picado finísimo y de forma simétrica, logrando que cada bocado tenga la proporción exacta de ingredientes frescos, atún y una mayonesa casera impecable. Se sirve bien fría, con una cremosidad exacta y acompañada de picos crujientes para el contraste de texturas. Una opción honesta y sin artificios que demuestra que, cuando los básicos se ejecutan con amor, rozan la perfección.

Textura perfecta y un puntito canalla: Ensaladilla rusa de Barrabar

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En Barrabar se toman el tapeo muy en serio, ofreciendo el equilibrio absoluto entre cremosidad y el punto justo de tropezón. Olvídate de los bloques apelmazados de nevera; aquí consiguen una textura melosa alucinante con cada ingrediente picado a la perfección. La magia reside en su mayonesa casera, que liga todo el conjunto de forma ligera pero esconde un sutil toque picante al final de cada bocado que te invita a repetir. Una maravilla con personalidad propia y un giro divertido hecho con mucha cabeza.

Hasta aquí mi viaje por los mejores altares de la patata y la mayonesa de Barcelona. Como habéis visto, la ensaladilla rusa está más viva que nunca y se adapta a todo: desde el que busca el purismo marinero de un buen langostino hasta el que se atreve con el toque especial del pollo al ast o el aroma de la trufa. Al final, lo bonito de este plato es que no hay una única verdad absoluta, sino un bar perfecto para cada momento del fin de semana. Ahora os toca a vosotros hacer el trabajo duro, salir a la calle y decidir cuál se convierte en vuestro nuevo vicio. ¡Nos vemos en los bares!